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sábado, 26 de octubre de 2013

EL CAFÉ DE LOS SÁBADOS.

Llego al café de los muchachos. Están  Julio y Luis.
--¿Que tal?.¡Que el Big-bang los bendiga!.
--¿Qué haces Olfi?. Tienes abajo del labio subrrayado....
--Si, con fibra...
--Jaa!.
Se rie Luis. Es por mi barbita tipo candadito.
Me siento y hablo con Emilio, que acaba de sentarse, y llegar junto a mi. Nos saludamos. La mañana está tibia. Estamos sentados afuera. En nuestra Bar La Barca.
Pasa una chica con auriculares. Le tiro esta data a los muchachos:
--¡Tiene otitis, la chica, eh!.
--Si, parece el ratón Mickey-
Dice otro.
Luego hablamos de política. De las tendencias para las elecciones de mañana. Legislativas.
--Me tengo que levantar temprano-
Comenta Julio. Periodista del grupo.
Carlos habla de la gente que viaja con él, a San Luis.
--Hay pequeños burgueses que no razonan. En su diccionario el verbo razonar no figura...
Y cuanta esto:
--La señora mira, la entrada de San Luis, y me dice  "acá si trabajan, eh". ¿Acaso en Mendoza, no?. Yo no sé que piensan esta gente. Como si fuera qué, San Luis. Si es como decir, San Rafaél.
Y así, hablamos de  otro tema. Pasa un joven alto, rubio, con zapatos marrones claros, salta uno y dice:
---¡Este es finoli, eh!.¡Debe ser de la crema!
--¡Si, y se lo deben comer!.
Contesta otro. Ja!.
Después viene Ingrid, con la cual charlo en otra mesa. Muy linda conversación. Puede salir a ver el cielo, conmigo. Veremos. Y después de hablar con ella,me voy. Si. Aunque usted no lo crea. De Ripley. En la dimensión desconocida.

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