--No se haga problema. La caja está vacia.
--Perdone! Espanté una mosca.
Luego, entra una rubia de ojos verdes. Le digo
--Tienes unos ojos muy bonitos.
--¡Gracias!. ¿Siempre es tan amable?
--No, sólo con las chicas bellas como vos.
--Ayyy!...
En fin, estaba en simpático y adulón.
Después, pido la comida y me voy.
Aunque usted no lo crea. De Ripley. En la dimensión desconocida y descocida.
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