Tomo el micro, para el centro. Cuando subo una señora me pide que le suba unas valijas. Lo hago. Le digo
--¿Qué lleva aqui? ¿un elefante?. Ja!
Grande y pesado el valijón.
Llego a la dependencia estatal para hacer un trámite. A la chica le digo algún piropo matinal. Decia asi
--Pestañas muy lindas tienes. ¿No me las regalas?.
--Gracias!. Son de mi marido. Pero por lo menos puedes verlas, sin compromiso. Ja!
--Está bien. Sólo verlas. No me las llevo. Yo tengo las mias,que son también tupidas, eh.
Sonrie y sigue haciendo papeles.
Luego voy a la calle Buenos Aires. A la empresa de cosméticos, donde trabajo. Pido un producto.
A continuación paso por una obra en construcción
--Se ve que ustedes están rompiendo todos los récords, o sea, el pavimento. Ja!
El tipo mira y dice
--No rompemos. Sólo laburamos para la Cristina. Está pesada la calle. ja!. Aumentamos sólo de peso. ¡Mira lo gordo que estoy!.
--Ja!. El único aumento es de la lupa.Ja!
Nos reimos, y tomo el trole, luego.
Llego a mi casa.
Aunque usted no lo crea. De Ripley. En la dimensión desconocida y descocida.
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