Puse un almohadón, y empecé a tomar café. Lei por una hora, el libro. En eso, vi un hemoso pajarito, piar en el césped. Marrón ,de pequeño porte. Iba y venia, con sus movimientos. Mientras tanto, leia con avidez mis temas favoritos. A las 6 de la tarde retorné a mi departamento. Estaban mis viejitos, arreglando algo en el mismo. Hablé con ellos unos quince minutos, y se fueron . Después, me puse a escuchar música, y escribir esto.
Vistas de página en total
miércoles, 5 de febrero de 2014
PLAZA DEL BARRIO CANO.
Me preparé un termo con café, y un libro de mi afición intelectual más grande: la astronomía. Caminé dos cuadras, hasta la plaza del barrio Cano. Busqué un árbol, un tronco de árbol saliente, que me hizo recordar a tiempos cercanos, cuando estuve allí con mi amiga Claudia. Pero ya fue.
Puse un almohadón, y empecé a tomar café. Lei por una hora, el libro. En eso, vi un hemoso pajarito, piar en el césped. Marrón ,de pequeño porte. Iba y venia, con sus movimientos. Mientras tanto, leia con avidez mis temas favoritos. A las 6 de la tarde retorné a mi departamento. Estaban mis viejitos, arreglando algo en el mismo. Hablé con ellos unos quince minutos, y se fueron . Después, me puse a escuchar música, y escribir esto.
Puse un almohadón, y empecé a tomar café. Lei por una hora, el libro. En eso, vi un hemoso pajarito, piar en el césped. Marrón ,de pequeño porte. Iba y venia, con sus movimientos. Mientras tanto, leia con avidez mis temas favoritos. A las 6 de la tarde retorné a mi departamento. Estaban mis viejitos, arreglando algo en el mismo. Hablé con ellos unos quince minutos, y se fueron . Después, me puse a escuchar música, y escribir esto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario