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lunes, 1 de julio de 2013

LA POLICÍA.

Estoy cenando. En eso, tocan la puerta de mi departamento. Abro   y ¿qué veo?. Dos policías, uno con una itaka, y otro, con un par de esposas. De hecho, no eran minas.Ja!.
--¿Si?. ¿qué desean?.
--Venimos a buscar un caco que se nos escapó de la cárcel.
--¿Y creen que yo tengo algo que ver?. No robo ni un beso.
--Lo que pasa, amigo, es que anduvo por el barrio. ¿Nos deja ver?.
--¿Quéee?...¿tienen una orden del juez?...no crea que los voy a dejar entrar...
Y justo se escucha un ruido. ¡Toojjjj!!!...
Miran y uno le dice al otro;
--Che...parece que vive con alguien. Y puede estar aqui el caco...
--Como decía Raúl Portal...¿dónde está el caco?...
Y me voy a ver. Era el gato que tiró una frasco de una mesa de luz. Vuelvo.Los milicos estaban en la puerta todavía. La dejé abierta. No me iban a robar dos policías. Va!...cómo esta la cosa...que se yo...ja!.
--Miren, agentes. Si quieren una pizza, no he comprado. ¿Por qué no van a la casa de algún vecino facineroso que deben haber muchos por estos pagos, eh?.
--Mire, por lo que notamos, usted es honesto. Tiene cara de bueno. ¿No tiene un vaso de agua?.
Increíble. En la comisaría ya ni agua tienen.
---Si, ya les traigo un vaso.
Voy a la cocina, y le sirvo uno a  cada uno. Me saludan  con un gesto de birrete. (Una venia) y se van. Así está la cosa. Entonces, le digo a Juan:
--Salí debajo de la cama. No pasa nada.Ya se fueron.
Aunque usted no lo crea. De Ripley. En la dimensión desconocida.

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