---¿Me dices la hora?.
--Si, las cinco y media.
Iba muy temprano a la reunión. Pero estaba bien, ya que me tomaría un café con una medialuna. Y veria a la gente.
--¿Vas al trabajo o vienes de él?.
--Si, vengo...
--Ah..con las ganas que hay ahora para viajar...¿no?...salir a algún lado...
--Si, la verdad...
--Y con lindas que son las cataratas del Iguazú...
--Si, sobre todo en verano, que son tan lindas...yo fui una vez...
--Si, yo también. Son hermosísimas....
--Si, bellas, muy bellas...
--¿Cómo te llamas?...
--Cristina...
--¡Qué nombre para esta época!. Ya nadie la quiere.¡ Ni yo!
--Si, a mi nadie me quiere por el nombre..jaa!
Después me llegó el momento de bajar. La saludo y le deseo felicidad. O no me escuchó bien, o le pareció extraño mi deseo. En fin...
Llego al café. Me tomo algo y le hago un chiste a la mesera.
--No te voy a dar propina. No tengo billete chico. ¿Querés un cheque?.
--Y...bueno...no estaría mal..jaa!
Nos reimos. Tomo el café. Empiezan a llegar los comensales. Uno,dos, tres.Eramos 10. ¡Ya ves!...¡ya ves!...jaa!. El café resultó muy bueno. Hasta las 10 y media de la noche. Al final nos quedamos tres, Luis,Pablo y yo. Los demás se habían ido. Luego, los tres nos vamos caminando. Pablo me trae hasta el barrio en su auto. Y entro al departamento. Con rima...ja! Aunque usted no lo crea. De Ripley. En la dimensión desconocida.
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