En 1980, mientras estudiaba en la ciudad de Mendoza, Periodismo, volvi a las andanzas fotográficas. Ya saqué buenas fotos (Totalmente desaparecidas, en el día de hoy) Y revelábamos en el estudio que tenía la Facultad. Hice algunas crónicas, con cámara en mano. Pero para los años ochenta, la fotografia se iba de mi vida.
Aunque como suele suceder, lo que dejo, lo retomo. Y asi fue en el año 1994. Mucho después. Porque me desido a sacar fotos a las casas "paquetas" de San Martín, de aqui,de Mendoza, y se las vendo a las familias. Algo de mi creatividad. A veces, ella, no tiene sentido para los otros,pero a mi me enriquece mucho. Tanto es asi, que relato esto para que quede en el éter de la computadora para siempre. Porque amo la novedad. Lo nuevo. Y como decía, le saqué a las monumentales casas de gente adinerada. Algo me dieron. Chauchas y palitos, como se diría en Argentina. Poco. Logré entrar también en el mundo de la gente. Fotogafié personas. El método era sacarles, y luego revelarlas con un laboratorista. Y les cobraba algo. Una ganancia. Pero la mejor, fue la satisfacción de haber hecho algo distinto. Y en algún caso, conocer gente. Muy interesante por cierto. Considero que en la vida, hay que atreverse,animarse.Y el resultado, poco importa. Sí, ahora me da una gran alegría, recordar que es otra de la gran cantidad y calidad(para mi) de realizaciones que nutren mi alma. Como parte de una travesía que -aún - continúa. La de la vida apasionada y creativa. Amorosa.
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