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martes, 25 de diciembre de 2012

SKETCH IMPROVISADO EN EL PARQUE GENERAL SAN MARTÍN.

Me voy caminando al Parque General San Martin. Cuando llevo unas dos cuadras, de las 12 en que se encuentra de mi barrio, una señora pasa con un perro negro.
---¡Feliz navidad!-
Me dice.
--¡Feliz navidad!--
Le contesto.
Sigo el viaje. Miro alrededor. Una linda navidad en Mendoza. Con algo de calor.
No tanto como ayer,que fue insoportable. 42 grados y 7 décimas. Y viento Zonda.
¡Qué tufo enorme!,se diría en Argentina. El aire se cortaba con tijera.
Al llegar a los famosos portones del Parque, los Caballitos de Marly, y la rotonda, me siento en un banco de este hermoso lugar.
Observo todo. Estoy feliz. También, algo extrañado, confundido. Una sensación de alegria, y mezcla de temor. Una revolución en mi espíritu. Sobre todo, un descubrimiento. Todos los dias son  nuevos.Cada sol, es un nuevo sol. Miro mi casa.  Vivo solo sin mi mujer. Hago tareas domésticas. ¿Quién lo hubiera dicho?.

Como decía, me siento en un banco del Parque. Estoy ahí, unos quince minutos.
Y pienso mi actuación del día.
"Voy a acercarme y diré a la chica que vea, que ando buscando a Nadia. Una cita a ciegas. Para ver, qué reacción tiene. Para animarme a hacer algo nuevo. Para actuar y vivir mejor en este mundo extraño, fascinante."
Me acerco a la eventual chica. Veo que hay mucha gente, pero en grupo. Están tomando algo, con asientos, hablando, comiendo alguna cosa. No hay una sola.  Pienso "Cambiaré el guión. Y lo re-hago". Entonces, llego al bar de la esquna de la rotonda. Veo dos mujeres mayores. Vestidas de ropa estampada. De lentes ambas. Y me armo el scketch "Les voy a decir que si no vieron  a una mujer  rubiecita de pelo corto,falda blanca, corta, con zapatillas de gimnasia, y bluza azul,. Que es una cieta a ciegas. Y que me dijo que estaría caminando por aqui cerca, o sentada justo en este banco donde están ustedes. En las cercancias del bar."
Me quedo parado a unos ocho metros de ellas. Me hago al  que espero a mi imaginaria amiga. Y me lanzo, con una sonrisa, acercando la cara con curiosidad. Les digo todo el libreto que pensé. Me contesta una de ellas, mirando a su alrededor:
--Por aqui no. Puede haber estado pero nosotras llegamos hace pocos minutos.
---Ah...-sigo--porque  hace  varios minutos que ando por aca.¡Pucha!...me tendré que ir a tomar algo al bar...gracias!.--
Y me voy. Me quedo dando alguna vuelta cerca. Miro a  "Nadia". No hay nadie. Y luego me doy una vuelta por otro lugar. Y veo varias grupos de familias tomando algo. Me siento otra vez en un banco. Pienso "Tengo sed. Voy a pedir algo para tomar". Miro alrededor. "Ese grupo de gente me gusta". Me mando al césped del Parque. Estoy entre las palmeras.
--Felicidades!--¿No tienen algo para tomar?...vengo del otro lado del Parque...uf!..hace calor..no?---
--Si..si..-aqui tiene--
,Me dice un joven.
Y es coca-cola.Fresca,bien fresca. La tomo con ganas. Uf!...¡qué buena!...
--Gracias!...¡muchas felicidades!--
Me saludan.
Y me voy para mi barrio. Camino de vuelta. 15 cuadras. Llego al departamento.
Y me pongo a escribir este nuevo relato. Verídico. Me acuerdo de Oscar Wilde:
"Se puede escribir lo que uno vive, o vivir lo que uno escribe". Yo, salvando la diferencia  con la fama y el  enorme talento, y sabiendo que sólo de él, tengo el nombre de pila, pienso "Si. Ahora no vivo más lo que escribo.Escribo todo lo que vivo".

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