"¿Y tendrá listo el pavito,la nena, también"?. Jaa!. Al pasar una cuadra, me detengo. Vuelvo sobre mis pasos:
---Disculpenmé....¿el pollo hay que pedirlo un día antes?.
--Si, pero es mi papá el que vende. Y ahora no está.
---Bueno. ¿Y a cuánto?.
--Creo que a 50 pesos, un pollo entero..
--Ya sé para alguna vez. Gracias!
Sigo caminando. Hay algunos perros durmiendo la siesta. No se ven en el barrio, casas con primer piso. Bordeo todavia el zanjón, que es ahora más ancho(o me parece); de unos cincuenta metros y una profundidad mayor. De unos diez metros. Sigue con poca agua. Casi nada. Llego a una rotonda, para meterme en un puente que me lleva al barrio Cano. Hay mucho sol,todavia. Sin nubes. Basura en el canal, poca. Siempre las bolsas de plástico. Cómo me gustaria hacre la guerra al plástico. Tan dañino que es. No estaría mal ir a San Martin(mi ciudad de origen) para unirme a una cruzada contra el plástico. Son un grupo que hace tareas de limpieza. Veré. No estaria nada mal.
Voy llegando a mi barrio, y justo de nuevo,por la calle Los Aromos, pero por el oeste. Había salido por el norte. Retorno desde el barrio San Martín. Al pasar por una calle, veo a unos empleados de Supercanal, que están poniendo unos cables. Uno le sostiene la escalera. Le digo:
--¡Ojalá que no tiemble, eh!.
Me mira y sonrie.
Llego a mi monoblock. Entro a mi casa. Aqui estoy con las teclas. Aunque usted no lo crea. De ripley. En la dimensión desconocida, y cosida con hilos de oro y plata. Muy bellos y largos. Como a mi me gusta. Tejiendo realidades y sueños.
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