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miércoles, 23 de enero de 2013

HISTORIA DE LOS LIBROS EN MI VIDA. 1 Parte.

Se ha dicho que "libro prestado, es medio perdido". Tal cual ha pasado muchas veces en  mi vida. Recuerdo los dos libros de Jiddu Krishnamurti, que presté. Una vez,año 1989, a la profesora de yota,  M. C. (no la nombro,para no herir suceptibilidades). Se llama "La revolución Fundamental"., o no sé, si era "La Raiz del  Conflicto". Para 2004, fines de ese año, no me lo había devuelto, y voy a su casa a pedírselo. Me dice con desfachatez:
--No te lo voy a dar. Ahora es mio--
Algo asi. Creí era mi amiga.
Sin embargo, "parece" que fue un chiste, porque al rato me dice:
--No, si te lo voy a devolver. --
Pero hoy es 23 de enero de 2013, y el libro nunca llegó a mis manos. Se lo quedó no más. Por eso, uno nunca -entre otras cosas - puede dejar de conocer a la gente. Sus tonteras. Sus cosas. Era una buena mujer. Es, seguro.Pero esa actitud de vida, para con el cual conversó tantas veces, no es linda. Debería tratar de comunicarse conmigo, a pesar de que vive en San Martín, y yo estoy aqui en Mendoza. Si lo perdió, que me lo diga.Como hizo con otro libro de Krishnamurti, Iris Orellano, cuando me lo pide prestado a otro, y luego lo pierde. Me dice:
---Estaba en el dentista, y me lo olvidé.Te compro otro,o el mismo.--
Eso hizo Iris. Y me compró "La Mente que no Mide". Me lo trajo a mi casa. Esta es la otra cara de la moneda.Lo que la profesora de yoga pudo hacer si lo perdió. O lo re-prestó. Y se lo perdieron. Cosa que también ocurre con los libros. Nunca hay que re-prestar un libro, que vos  pediste prestado a su vez. Nunca se debe hacer esto. Me lo hicieron también con uno de Caballo de Troya. Nunca lo recuperé. Malo,malo. Esta persona hizo otras cosas dentro de un ámbito diferente, pero demostró que entonces, si hizo lo último, tambien pudo hacer lo del libro.
Y volviendo al libro de La Mente Que No Mide, decia, que Iris me lo compró. Yo a su vez, se lo vuelvo a prestar a otra persona. Pablo. Si lee esto, él se acordará.  Se lo pido. Me dice:
--Si te lo dejé en tu Biblioteca--
(Con mi madre teníamos la Biblioteca Popular Don Quijote, donde alquilabámos libros, en  San Martín, y habían cerca de mil tomos, de ella, mios y de mi padre).
Fui  y busqué. Como los tenia bien ubicados, catalogados, etc..nunca existió el libro. Mintió. Estos no son amigos. Le presto el libro, y no me lo devuelve a tiempo. Y me me miente después. Fushhh!.....fushh!...Que vaya a la biblioteca de los ignorantes que alli no va a encontrar ningún libro.  Y a pesar de que son historias tristes, relacionadas con un gran maestro, Jiddu, al cual le lei 30 de sus libros, cuento este sincronismo: hoy cumplo 25 años de empezar a leerlo. Cuando descubri su filosofía en la revista Cuarta Dimensión, de Zerpa, y había un artículo escrito por el traductor argentino de sus libros, Armando Clavier.  Alli, ese 23 de enero de 1988, comenzó una de mis tantas travesias intelectuals con la fisofofia, la ciencia, la cultura, etc....la llamada Enseñanza, del indio amado Jiddu Krishnamurti. Al que siempre lo tengo en  mi alma hinduista, oriental. Zen, Y digo zen, porque el budista zen, Augusto Alcalde, me dijo un día por carta-año 1989- que lo dicho por Jiddu , no se contradice con el zen. Entonces, recuerdo algo de los libros hoy. Aquellos del oriental de la Estrella de Oriente. Hoy sólo tengo tres textos. Los demás, siempre me los prestó, mi amigo Luis.

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