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miércoles, 2 de enero de 2013

OTRA PEQUEÑA HISTORIA PARA EL 2 DE ENERO.

Voy a vender, y a la vez, tengo una consulta con el médico. Y en el trayecto que hago caminando, me encuentro en la esquina, ...con un ¡miau!...¡miau!....Miro hacia un costado. Y en un árbol, hay gritando un gatito negro...A una cierta distancia, hay una mujer de estatura baja, rubia, de ojos celestes, que miraba al árbol, y quería ver si se bajaba.
Ahí  no más, me acerco y participo-algo que recuerdo, lo decia un profesor de color, en los Estados Unidos: ¡participe!..la vida es participar!- y le digo:
---A veeer....¿querés bajarlo?...--
Me mira.
--Si, ¿como puedo hacerlo?--
---Y ...está alto.Pero se le puede poner una caña o un palo largo, y dejarle en la punta un pedazo de carne, o que se trepe en la punta del palo,para que deje de tener miedo, y se baje--
Entonces,. miramos y vemos que el gatito llora.
Yo estoy con mi catálogo. Aprovecho y le ofrezco productos, además de decirle que también hago la promoción, para encontrar vendedores y vededoras.
--No tienes obligación de comprar..--
--Ah....a mi me gustan los cosméticos--
Lo ve y hablamos al respecto. Mientras tanto el gato ahi, y yo veo que grita pero toma otra rama. Le estiro las manos. Se me viene encima, y en unos cincuenrta cms, se deja caer, y lo agarro.
---¡Lo agarro!...¿como le hizo caso?..--
Le dice la señora a otro hombre que está más lejos Parece ser el hijo.Un joven como de unos 18 años.
Le digo:
---Y..a veces,tengo poderes en la  mente...andá...ponéle de nombre Kimba...--
---¿Cómo?,¡ hasta le pones el nombre!---
Se lo doy. Dos perros ladran. Yo lo vuelvo a tomar, y se lo llevo a su casa que está a unos 50 metros del árbol. Entonces, me acerco, y llego hasta la puerta de su casa. Está el joven. La mujer acota:
--Es un vendedor, y me ayudó a bajar el gatito, lo vamos a entregar a una veterinaria--
---Si, aqui tienes el papelito con el nombre mio, para que si tiene interés te comuniques conmigo--
Se lo doy. Y pregunto:
--¿Cuál es tu nombre?---
--Kelly---
Y me voy. Con el catálogo. Se lo llevo a otra cliente. No está. Como tengo tiempo para la consulta, vuelvo sobre mis pasos, y llego a la casa de Kelly, para dejarle el catálogo. Me antiende. Está el perro marrón, y ladra. Me dice:
---Mañana al mediodia, puede pasar. No a las 17 hs,porque no voy  a estar. Un poco después del mediodia. --
Y quedo en eso. Me voy  y otra vez visité a un cliente. Va!...una mujer que ya, puede comprar. Veremos. Sigo caminando unas 20 cuadras al doctor. Me atiende. Estoy bien. Al salir llego a mi barrio. Y hay una discusión fuerte en mi entrada. Se escuchan como gritos. Algo pasa. Pero me voy a ver a mis padres, y comer algo. Llego a las 10 y media de la noche. Escribo esto. Es otro día de felicidad, de hacer cosas, y claro, de conocer gente, de participar en la vida. Si no...¿uno para que vive?....¿Se lo ha preguntado?...

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