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miércoles, 23 de enero de 2013

UNA NUEVA JORNADA TERMINA...

A la tarde, cerca de las 6 y media parto por el laburo. Y al llegar a la parada, veo que una mujer muy atractiva, de pantalones cortos azules, llega hasta el lugar, y se me acerca.
--Acá tienes la plata que me prestaste la otra vez, en el trole.--
Me quedo frío, pero al toque, luego,me doy cuenta. Era la señora que me pidió que le pague la tarjeta y se las tomó. Al menos, es del barrio. Iniciamos un diálogo.
--Tengo una tarjeta que no sé cuanto crédito tiene. Los técnicos deberían crear algún sistema para averiguarlo. Yo vendo cosméticos y dietarios. Si quieres te visito a tu casa.--
--Ah...bueno...si...podría ser...¿cuál es tu dirección?--
--Vivo en el monoblock x, entrada x, --
--Porque mejor iria yo para allá--
--Bueno, ah...mira ..ahi viene el trole--
Nos subimos.No tengo crédito y tengo que pedir que me pasen la tarjeta. A go-go,  le llamo a esto. Ahi, rápido. Al toque.
Bajo por Aristides, y tomo una gaseosa en "Sabina", el restaurante de lujo que hay en esta calle.
Llego a mi cliente. No está. Espero un rato. Y empieza a chispear. Veo que por Arístides, pasa la hinchada de Independiente Rivadavia, la lepra. Haciendo algunos cánticos. Vienen contentos. Espero que no hagan quilombo. Y sigo esperando. Me cruzo al pariente del cliente, -enfrente- para  ver si hay alguien. Toco timbre.No hay nadie. Vuelvo a la otra casa. El perro me ladra desde el fondo del pasillo. Es un pasadizo angosto, encerrado entre paredes, y cada vez que ladra el mastiín  se escucha un eco. Escuché, en un momento "hola"!....Pero era el eco. ¿O el perro?. Ja!. No me canso de jugar con mi imaginación. La tuve siempre potenciada. Amplia. A veces, es peligrosa.Pero, uno sigue en esta bella lucha...
Sigo esperando, hasta que luego de llover un poco más, y pensando que ya son como 45 minutos, me voy. Me acerco de nuevo al restaurante que nombré al principio. Veo dos mujeres, en una boutique. A una de ellas, luego de preguntarle la hora, le hablo de los cosméticos, y le cuento que espero a un cliente. Y que hacía tiempo. Le muestro el producto que  tenía que entregar. La mujer se llama Paola. Me dice que pasara otro día. Me voy, y cuando miro al cielo, en un momento...¿qué veo?...Un inmenso arco-iris, de tres colores que abarcaba 180 grados, entre los edificios....¡Fascinante!....me emociono. Hacia como 27 o más años que no veia un espectáculo de color natural, asi. Abarca un área grande. Es un semicírculo magnífico. Pensaba "no tener aqui, mi cámara fotográfica...y los prismáticos"....Tres colores: verde, amarillo y rojo. Voy a buscar por ahi, porque creo que es la bandera de España. Me parece. No estoy seguro. O la de Bolivia. Entonces,fiel a mi estilo me voy acercando a los transeuntes,para indicarles que miren  el cielo. Pasan cuatro hinchas de Independiente (la cancha esta a tres cuadras), y me gritan, sin prestarle debida atención al bello momento, al regalo de la naturaleza:
--¡Es porque juega la lepra!(el club)--
--Y...a ver si salen campeón. ¡Le tienen que patear a este arco-iris!..jaaa!----
Jaa! se rien. Pero no se quedan mirando, ni un minuto. Es más importante el partido.
Sigo hablando con la gente. Le digo a Paola, tocándole la puerta del negocio que vea.
Sale.
.-.Miá...arriba..!..un enorme arco-.iris--
Mira, con poco interés(pero, por su negocio, con mucho capital)  y me espeta:
--Ah..si...si... --
Y se mete adentro de nuevo. Pocas ganas de ver. Quizás, el hecho de que pasan los  barrabravas de Independiente. Quizas, no más. Pero me parece que no.
Voy por la avenida. En Sabina, un matrimonio con chicos.
---Vean, también para sus hijitos--
Les digo. Ni se levantan. Igual, sonrien. Pero no muy contentos.
Yo, entre la gente de los restaurntes, la que camina, y los autos, bajaba la cabeza,me asombraba, casi agradecia, y me movia para notar la extensión  del arco-iris. Enorme. Su ancho, no tanto, pero de tres colores, que por momentos, brillaban.No sé porque la gente es tan avara en la belleza. En la atención. En la capacidad de asombro. A esa hora, habia mucha. Horario de salida de los trabajos.
Camino unas dos cuadras mas. Me acerco a dos chicas, que tenían sendos cochecitos con bebés. Ellas, sí, toman más atención. Algo me dicen, y me voy. Estaban por cruzar la calle a lo ancho.
Llego a otro bar, y veo tres mujeres. Hablan inglés. Pregunto:
--¿Son exranjeras?.--
--Si-
Me dice una.
No se me ocurre nada de mi poco inglés. Y las miro, les hago una seña con mi mano, Digo;:
--Stand up!-.-
Me miran con extrañeza. Claro, no saben casi nada español. Les trato de indicar que es un arco-iris. No me sale la palabra en ings. Tampoco la sabia, pero...ja!...Viene el mozo:
--¿Sabes inglés?...porque tienes que decirle que vean el cielo--
El tipo me contesta que no sabe, y sigue con su tarea. Las chicas continuan con su conversación. No agarraron nada.
Yo les comente algo del arco-iris, a alguien mas, y me tomé el trole. Lo disfruté y fue la nota del dia. Aparte de que ya, me estaba yendo bien, hasta ese momento. Lástima, que no vendí el producto. Sólo por ahora.
Subo al vehículo.
Al llegar al fondo del mismo me encuentro que un amplio ventanal está o lleno de gotass de lluvia o totalmente trizado, y con enorme peligro.
-- No, perdonenme, yo me salgo de este asiento....esto ¿es lluvia o vidrios trizados?...quiero seguiir trabajando....no quiero ir al hospital...--
Y hay cuatro o cinco jóvencitos. Me dicen que son vidrios trizados. No lo puedo creer.
--Encima que tienen piolas para llamar la bajada, otras veces, los parantes(los agarro) flojos....estas cosas andan cada vez peor..--
Como gesticulo y lo hago con bronca y espontaneidad,  sonrien varios.
Luego pasamos por las hinchadas, por la cancha de la lepra. Les digo a los jovencitos:
--No les hagan señas... son peligrosos..una vez me ligué dos balas de goma y los gases lacrimógenos son horribles---
---No, no pasa nada...no hacemos nada....¿usted que cree que somos?.--
Salta una pendeja. No creo nada. Yo se lo que es una hinchada de exaltados. Una cosa, muy diferete es estar exaltado por ver un hermoso arco-iris, y otra, con varias cervezas encima y con otros tontos que los alientan a romper todo.
Entonces, se me ocurre algo. "Participa"--decía el maestro de color, que enseñaba en una escuela de Usa.
Camino hasta la mujer chofér y le explico el problema de los vidrios de la ventana . La importancia de que hagan algo. Me dice;
---Si...si...fueron esos pechos fríos...(lo sospechaba de un principio, la hinchada de la lepra) cuando pase por un lugar, y los golpearon con palos. Ahora,cuando llego al control, queda fuera de servicio---
--Si, porque ahora hay cuatro chicos allá atras....es muy riesgoso....--
Y me siento de nuevo. Tranquilo con mi conciencia. Pero a a la vez, sabiendo que siempre hay algún tema por el cual, se debe hacer algo. Hay que involucrarse para salvar vidas. Por lo menos, en el manejo del alerta. En la medida de no sea acomedido. Esto ameritaba. ¿Y si por la Boulogne Sur Mer, atraviesa  un pozo de esos que no siempre faltan y los vidrios estallan en la cara de varios de los pasajeros?. Tragedia.,
Hasta riesgo de que le tajeen el cuello. Por cierto, la culpa es de la hinchada. Pero,igual, el transporte en Mendoza, desde el punto de vistad mantenimiento deja mucho que desear. ¿Hasta que haya un cromagnon de los vehiculos de transporte?.
Me bajo en el barrio. Estaba cansado. Otra jornada. Me acuesto, después de mucho tiempo, antes de las 11 de la noche.No sin antes comer algo. Dos sandwiches, y un poco de fideos que me quedaron del mediodia. La tarea estuvo buena. Y un arco-iris, bello, y magnífico, coronó el final.
Arcoíris decorando un paisaje de granjas

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