Llego al parque, pero antes me compro unos pastelitos. En la esquina de la cancha de La Lepra. Independiente Rivadavia. Aristides Villanueva y Boulogne Sur Mer. Lo felicito al hombre que hace estas exquisiteces. Le doy la mano, pero,claro me llevo dos pasteles. Ya me habìa dicho:
--Va a volver.No se va a arrepentir. -
Camino un par de cuadras y me tiro en el césped. Veo los pájaros con mis binoculares. Pero antes, a cierta distancia con este aparato veo a una chica desde unos 50 metros....Noto bien que tiene barba. No creo que sea una mina...jaa!. Me tiro en el pasto, como decìa, y miro a las palomas, a otras aves. Oro. Si. Agradezco. Estoy feliz. Veo la arboleda. Cómo no creer en Dios. Me como los pasteles. Y logro notar algunos vericuetos del bosque. Del Parque. Alguna bolsa que quedò atrapada en la copa de los àrboles. Oro. Sigo, Cómo no agradecer a la vida. Cómo no amarlo todo. Leo un libro de astronomìa. Hago algiún cálculo con mi mente. Los astros. Aún el sol no se pone. Yo ya palpito un final del dìa, hermoso. Me quedo conmigo mismo, con Dios, una hora y media. Pero parece mucho
No hay comentarios:
Publicar un comentario